Es urgente reformar la
constitución.
La actual se escribió en
1978.
Las circunstancias
políticas de entonces. La necesidad de dejarlo todo atado y bien
atado. El entorno económico, cultural y social de aquella sociedad
de hace 37 años. Nada guarda el menor parecido con la problemática y
las soluciones actuales.
La constitución escrita
entonces se nos ha quedado obsoleta. Se nos ha anquilosado.
Y ese anquilosamiento nos
está asfixiando, es un motivo constante de problemas:
Separatismos, Corrupción, Déficit público, Partidos políticos
obsoletos que sólo provocan división y enfrentamiento, una sociedad
siempre frustrada y poco participativa, etc....
Toda esta problemática
se deriva de una constitución obsoleta.
Y se puede remediar
reformándola.
Pero, ¿Es posible arreglarla a
base de parches, unos puestos por Rivera, otros por Sanchez, o por
Pablo Iglesias o Alberto Garzón sin conexión de unos con otros, ni con el texto primitivo? ¿O saldría una nueva chapuza?
¿No sería lo suyo
acometer una Revisión General, para empezar por buscar dónde están
los fallos de la actual para buscarles solución a cada uno, en lugar de llegar poniendo por delante cada uno sus
soluciones?
No es fácil reformar la
constitución. Hay que armar tremendo un zafarrancho social. Pues, bien,
si hemos de hacerlo, hagámoslo bien y cuanto antes.
Una explicación más
completa de cómo podría enfocarse este asunto crucial de la reforma
constitucional, de una forma racional, no como lo están enfocando
estos partidos políticos, también obsoletos, puedes seguirla en mi
blog dedicado al tema:
Lo siento, pero no todo
cabe en un twitt.
Si queremos una sociedad
realmente democrática tendremos que exigirla, porque nadie nos la va
a regalar.
Te agradezco la lectura, y la difusión, si la consideras de interés.
Te agradezco la lectura, y la difusión, si la consideras de interés.